HISTORIA ACCCE

La historia de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos Ecuatorianos (ACCCE) nace del sueño compartido de un grupo de visionarios enamorados del Ecuador y de sus caballos. Un país diverso, fuerte y lleno de contrastes merecía tener una raza que reflejara esa misma grandeza al contar con un caballo criollo.

Todo comenzó en 1999, cuando Fabián Corral, junto a un grupo de jinetes, recorrió la ruta Tulcán–Loja. En esa travesía descubrieron algo extraordinario: los caballos de los páramos ecuatorianos poseen una resistencia natural que desafía el clima, el terreno y la distancia. Aquella experiencia encendió una idea poderosa: rescatar, fortalecer y dar identidad a estos caballos para forjar una raza propia.

Con los años, ese sueño se transformó en acción. Aparecieron más apasionados, más kilómetros recorridos y más certezas de que el Ecuador tenía en sus montañas un tesoro genético por preservar.

En 2017, se realizo una épica cabalgata del Carchi a Macará confirmó lo que todos intuían: nuestros caballos están hechos de fibra, corazón y montaña. Recorrieron 1508 kilómetros en 26 días, demostrando una resistencia admirable y reafirmando que esta raza no solo debía existir, sino ser protegida.

El siguiente paso fue darle base científica al sueño. Gracias a la colaboración con la Universidad de Las Américas (UDLA), se desarrolló el primer estudio genético de filiación equina realizado en el Ecuador, un hito académico que confirmó la necesidad de establecer una raza definida. Jinetes, veterinarios, estudiantes y comunidades de los páramos sumaron esfuerzos para recolectar muestras, estudiar su origen y construir el respaldo técnico que hoy fundamenta nuestro trabajo.

Con esta visión clara y un equipo cada vez más grande de criadores y soñadores, nació oficialmente la ACCCE. Una asociación dedicada a preservar, mejorar y promover el caballo criollo ecuatoriano, honrando las tradiciones del chagra y el profundo vínculo entre el hombre andino y su caballo.

Hoy seguimos creciendo con un propósito firme: crear un legado ecuestre que inspire al país. Registramos genealogías, promovemos el bienestar equino, organizamos eventos y celebramos la fortaleza, belleza y nobleza de nuestros caballos.

La ACCCE no es solo una asociación. Es un movimiento. Es un sueño colectivo. Es la raza que nace del corazón del Ecuador.

Miembros de ACCCE